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viernes, 31 de agosto de 2012

Con síntomas de desgaste

Con los que a continuación vamos a publicar, damos por concluida la difusión del primigenio Libro de Cuentas de nuestra Hermandad tras su reorganización en 1941. Los apuntes llegan hasta 1957, último año  en el que gastos e ingresos quedan relacionados. No habrá más soportes contables hasta bastante tiempo después, ya que, como tantas veces hemos explicado, nuestra Congregación va a iniciar una de las crisis, tanto a nivel social como cofrade, más profundas de su historia contemporánea.

Las causas de la misma, más o menos comunes también en las otras Hermandades de nuestro pueblo, son múltiples y variadas. En mi opinión, una principal fue la provocada por los masivos movimientos migratorios que se producen en nuestro país desde principio de los años 50 del pasado siglo hasta, apróximadamente, dos décadas después. Este hecho, junto al ya apuntado en anteriores entradas de índole socioeconómico, van a privar durante mucho tiempo a la Semana Santa de Castro de una más amplia base social que, en volandas de una progresiva apertura a nuevos tiempos, fuese la encargada de hacer desaparecer antiguas y excluyentes dinámicas y actuaciones. Habría que esperar algo más.

Os dejo con los documentos y con el enlace de una entrada titulada Cualquiera no se daba por enterado , la cual guarda bastante relación con mucho de lo aquí esbozado hoy. Vuelvo a repetir que repasados tranquilamente, todos estos documentos ofrecen multitud de claves para comprender la historia contemporánea de la Semana Santa de nuestro pueblo. No tenéis más que buscarlas.


martes, 21 de agosto de 2012

Más madera

Tal como quedó anunciado en días anteriores, continuamos publicando hoy algunos balances económicos de nuestra Hermandad correspondientes a los primeros años de la década de los cincuenta del pasado siglo, en concreto los de 1951, 1952 y 1953. 

Y es que si curiosos resultaban los precedentes - con, por ejemplo, una subida en la pecha anual del 100 %-, éstos lo son mucho más. Principalmente porque en vez de reflejar ingresos y gastos totalizados, a partir de 1951, como podéis apreciar, la relación se vuelve mucho más pormenorizada, lo cual nos permite conocer en qué se gastaba exactamente cada una de las pesetas con sus correspondientes céntimos que, por los más diversos métodos, eran conseguidas.

Curioso también otro aspecto, el referente -en el apartado de ingresos- a las formas de generar recursos. Si es que, como se dice por ahí, en este mundo, desde hace bastante tiempo, todo, todo, todo está inventado, así que una de las universales máximas cofrades de todas las épocas es que aquí no se puede escapar ni el gato; muchos menos, un poner, el señor Registrador de la Propiedad que, con seguridad de forma voluntaria, contribuyó completamente entusiasmado a la causa. ¡Pardiez, qué buenos maestros "sablistas" nos ha dado la historia! No hay que ser muy listo para comprobar de qué fuentes han bebido algunos.

Destacar también que los documentos reflejan el inicio del, podríamos llamarlo así, primer gran proyecto acometido por nuestra Hermandad en época contemporánea, como es la construcción de unas nuevas andas -así se denominaban en estos tiempos- para la Santísima Virgen de los Dolores. Si observáis, se puede claramente comprender el motivo por el cual el Turno de Mayores de las Hermandades y Cofradías de nuestro pueblo era algo totalmente inaccesible para una gran parte de la población. Una simple mirada a los números nos aporta razones y argumentos más que convincentes.

En fin, por ahora y por mi parte, poco más. Os dejo con las cuentas para que las analicéis con tranquilidad. Y es que, aparentemente, son sólo unas pocas líneas escritas en un viejo libro. En realidad, a poco que reparemos, encierran un montón de claves para entender la evolución de nuestra Institución y de la Semana Santa de Castro no sólo durante aquellos años, sino también en muchos de los inmediatamente posteriores.


martes, 14 de agosto de 2012

Debe haber saldo, aunque no siempre

Como ya anunciamos la semana pasada, cambiamos la temática de nuestras entradas y volvemos a rescatar  alguno de los documentos que, referidos a nuestra querida Hermandad de la Santa y Vera Cruz, felizmente conservamos. El que hoy traemos a vuestra consideración corresponde a un viejo libro de cuentas en el que, como es lógico, vienen reflejados movimientos de ingresos y gastos anuales.

Para situar el documento en su contexto histórico decir que nuestra Hermandad reinicia su actividad tras la Guerra Civil el 16 de Marzo de 1941, un mes aproximadamente antes de la Semana Santa de ese mismo año, consiguiendo hacer su tradicional Estación de Penitencia por Jueves Santo con lo poco que se había salvado de la barbarie. No es, como sabéis, hasta el año siguiente -1942- cuando se donan a nuestra Cofradía las Benditas Imágenes de Jesús Preso y María Santísima de los Dolores, que junto a la de Jesús en el Huerto y a la de Jesús en el Lavatorio, que no habían sido pasto de las llamas, sirvieron para ir conformando en aquellos años nuestro desfile procesional.

Es por tanto en esta situación de posguerra donde nacen los documentos que hoy vamos a publicar. Hablan por sí solos. Simplemente hay que observarlos con cierto detenimiento para poder comprobar las muchas dificultades que tuvieron que ir sorteando nuestros ancestros cofrades en pos de seguir escribiendo páginas de historia de nuestra querida y crucera Congregación.

Os dejo hoy con el debe y el haber de la década de los cuarenta. En una próxima entrega los de los cincuenta, en los que de manera más pormenorizada se va dando cuenta del devenir económico y social de nuestra Institución, el cual, como ya hemos explicado en otras ocasiones, acabará por desembocar en una profunda crisis cofrade a todos los niveles que se prolongará durante toda la década de los sesenta y parte de los setenta. Pero esto ya es otra historia y tiempo tendremos de contarla.

martes, 10 de julio de 2012

Las siete diferencias

Entre los diarios sobresaltos producidos por la imparable subida de la prima de riesgo, entre los jardines encharcados en los que sin necesidad me meto, entre los profusamente embarrados que a la fuerza me meten y entre los mil y un asuntos de menor enjundia e importancia con los que siempre vienen cargados los días, tengo este humilde espacio crucero completamente abandonado. Para colmo, y por más llamamientos que hago, no hay ningún alma caritativa que sea capaz de coger unas pocas fotos, escribir unas cuantas líneas y compartirlas con todos los que quieran verlas y leerlas. Qué le vamos a hacer. Seguir en el tajo, qué remedio.

Menos mal que siempre hay alguien que me sigue teniendo en sus oraciones. Tal es el caso de un amigo que esta pasada semana me envió la curiosa imagen que vamos hoy a compartir. Según parece, es copia de otra que tiene una más que peculiar historia, casi novelesca, de ésas que salen en las películas y en algunos libros pseudo históricos de éxito en los que, viene a pelo, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.  Si cualquier día se atreve, él mismo podría contarla aquí para conocimiento de todos.

El paso del tiempo ha popularizado esta imagen y, como tenéis ocasión de comprobar, somos infinidad los castreños que ya la conocemos, que la tenemos colgada en nuestras casas y que, incluso, la hemos reproducido por diversos medios técnicos y artísticos. Como supongo ya habréis imaginado, estoy hablando de otra más de las copias de la famosa acuarela de Pier María Baldi. Recordaros que este artista pertenecía al séquito de Cosme III de Médici, heredero del Gran Ducado de Toscana, que en la segunda mitad del S. XVII (1668-1669) estuvo realizando un viaje por España y Portugal. Baldi fue pintando panorámicas de todas las ciudades y pueblos en los que la comitiva se fue deteniendo, siendo Castro del Río uno de los lugares que afortunadamente quedaron inmortalizados.

lunes, 25 de junio de 2012

Fotos para recordar (III)

He recibido estos últimos días, vía correo electrónico, dos colecciones distintas de fotos antiguas. Un primer archivo recoge lugares y paisajes en tiempos pretéritos de nuestro pueblo. Algunas de estas fotos nos van a servir para ilustrar las entradas que próximamente dedicaremos al manuscrito de Sánchez de Feria que nuestro colaborador S.S.Q.B.S.M nos ha hecho llegar para su difusión. Ya os adelanto que su lectura resulta muy interesante y productiva para los amantes de la historia local. Una auténtica gozada que, a buen seguro, nos va a servir para refrescar el largo estío.

El segundo que me ha sido enviado contiene instantáneas de distintas épocas. Todas son de nuestras Benditas Imágenes o de nuestros desfiles procesionales. Algunas hay que son auténticos e irrepetibles testimonios gráficos de un hecho muy significativo en la intrahistoria de nuestra querida Hermandad. Pero tiempo al tiempo. Ya las publicaremos.

Y es que no sé qué tienen las fotos antiguas, pero irradian un magnetismo especial. Quizás sea porque en ellas queda fijado para siempre el instante determinado que recogen, queda detenido el tiempo. O quizás porque al contrario de lo que sucede en nuestros días, donde existen imágenes con profusión al alcance de una gran mayoría, su escasez nos hace disfrutar de los detalles y de las personas e irremediablemente terminan por empujarnos a la nostalgia.

En las que hoy publicamos, el hilo conductor es una persona a la que siempre admiré y de la que conservo multitud de recuerdos, de la que he escrito en muchas ocasiones, que he considerado uno de los mejores referentes para los cruceros castreños en general y para los "hortelanos" en particular. Y es que para mi generación cofrade, también para otras posteriores, fue, junto a otros contemporáneos de imborrable memoria, todo un maestro que con paciencia, trabajo y humildad se encargó de inculcarnos que si importante es la Cofradía, mucho más lo debe ser la Hermandad. Así que por tantas cosas, como tantas veces, hoy, mañana y siempre, gracias por todo, Juanvi.

lunes, 8 de agosto de 2011

Cualquiera no se daba por enterado

Reiniciamos la publicación de lo que hemos dado en definir como documentos curiosos con uno que, a buen seguro, os va a gustar. Antes, una pequeña introducción para situarlo en su contexto. Como bien sabemos todos los que formamos parte del Turno de Mayores de nuestra querida Institución, la forma más corriente de recibir las citaciones para cualquier acto, especialmente los cabildos, es a través de un Saluda en el cual el Hermano Mayor nos participa de la correspondiente celebración. Un pequeño inciso: hombre, igual los que cohabitáis en la misma casa con más de un hermano en Vera+Cruz no lleguéis nunca a recibir personalmente una citación cada uno; unas veces será un solo Saluda con cuatro o cinco etiquetas pegadas en las que figuran los correspondientes nombres, otras un único sobre con varios Saludas dentro para que, una vez abierto aquél, los propios interesados se repartan las hojas entre ellos. Últimamente se ha puesto también de moda una nueva fórmula: si te pillan por la calle te dan un Saluda sin sobre, ni etiqueta, ni nada que se le parezca -ahorro elevado a, casi, la máxima potencia-. No todo queda ahí: para casos de extrema necesidad -ahorro elevado a la enésima potencia- otro gran paso para la Humanidad: te ven pasar, o tomando una cervecita, y a viva voz te anuncian que el cabildo es el domingo a las doce donde siempre; vamos, más que despachado. Hay que entenderlas, hermanos. Son las soluciones de nuestro equipo económico para tiempos de crisis. También las aplica para los de bonanza, no vayamos a relajarnos. Dispendios, como bien sabéis, los justos, que a ver cómo pagamos tantos delirios y tantos innecesarios despilfarros. Tacita a tacita, decía el anuncio.

A lo nuestro. Fijáos si es importante el tema de las comunicaciones que hasta los propios Estatutos vigentes reflejan con exactitud y claridad cuál es la forma de hacerlas, en qué plazo y con qué contenidos concretos. Consienten, empero, la figura de un cursor -avisador en román paladino- para realizarlas y por ahora, ni en los que nos fueron aprobados en el año 2000 ni en la posterior ampliación reglamentaria de 2008, se hace la más mínima referencia a la validez, o no, de las cursadas a través de las nuevas tecnologías -sms, mail...-. Habrá que consultarlo.

Como casi todo está inventado, aquí os dejo hoy un antiguo y sencillo modelo de citación, aunque no por ello menos efectivo. Una hoja impresa con los nombres de todos los hermanos del Turno de Mayores con un espacio al lado para que cada uno pudiera poner su firma o rúbrica, dándose así por debidamente convocado. Vamos, que quien no asistiera tendría que exponer en su descargo una buena excusa. Hablando de ellas, me acaba de venir a la memoria cuando Don Antonio Peñafiel -a quien Dios tenga en su Gloria- te reclamaba la tarea y uno, cómo decirlo, pues no la había hecho. Intentando hablar con la máxima credibilidad, cosa imposible para tan pocos años, uno exponía, luchando denodadamente por no tartamudear, que la tarea...verá usted, ayer pues..., no sé si sabe que..., sí hombre, que ya le comenté hace poco que a lo mejor hoy no... pero que mañana le prometo que traigo la tarea de todo el trimestre próximo, cuentas de dividir por tres incluídas... Don Antonio, circunspecto, te miraba por encima de las gafas mientras venía hacia ti para apreciar de cerca el supuesto mar de dudas y angustias que te azoraba; dibujando una mueca que nunca llegué a descifrar si era de sorna o convencimiento, decía:

-¡Individuo, tipejo indecente! medio minuto tiene usted para inventarse una buena excusa. Pero que sea buena -estas útimas palabras las solía exclamar con elocuencia mientras asía con fuerza los pelos de la patilla, empujándolos al mismo tiempo contra natura hasta conseguir que el poco aplicado alumno estuviera dispuesto a declararse culpable, incluso, de la muerte de Manolete si hacía falta- porque, en caso contrario, hablaré con su señor padre y no verá usted la luz del sol hasta que San Juan baje el dedo. En su infantil inocencia uno entendía que aquello podía alargarse indefinidamente en el tiempo. Vamos, que con un dedo de madera, como para albergar alguna esperanza...

Pues con lo que hoy nos ocupa pasaría poco más o menos igual. No valían las excusas -a no ser que fuera buena- para el sacerdote de aquel tiempo, Don Julián Caballero Peñas -el primer nombre que aparece en la segunda hoja-. Y es que para tener que poner en marcha una medida de este calado, ya os podéis hacer una idea de la necesidad que había de obligar a estos hermanos de 1953 a que asistieran a los cabildos para intentar comprometerlos de alguna forma con la Institución. Todo era debido a que, tras su reorganización en 1941, la Hermandad se encontraba prácticamente inactiva, languideciendo poco a poco, llegando a darse el caso extremo de no realizar, en los años posteriores a la fecha de estos documentos, más actividad que el desfile procesional del Jueves Santo. Entre los pocos que eran -treinta y tres, el número mágico de la Semana Santa de Castro- y el tiempo histórico que les tocó vivir, Don Julián, que según cuentan era un cura de armas tomar, inventó este novedoso sistema para citar, obligando su asistencia, a los reticentes hermanos; en el fondo no era sino una forma de solicitar un más firme compromiso en pos de que la Hermandad no desapareciera. Aún así, como decíamos en una entrada anterior, hubo que esperar a la "Taleguilla" de 1971 para comprometer una Junta de Gobierno dispuesta a trabajar por la secular Congregación. Hoy, cuarenta años después, a fe que lo hicieron. Lo que sí desconozco, y mira que he preguntado, es el castigo a aplicar sobre aquellos ausentes no debidamente excusados. Supongo que no se les tiraría de las patillas ¡con lo que dolía aquello! Es broma ¿Algún silicio, o algo parecido, tal vez? Sigue siendo broma.

Por hoy, punto y final. Leed los nombres que aquí aparecen. Muchos comprobaréis que pertenecen a vuestros padres o abuelos, a tíos o parientes. Nada nos gustaría más que nos dejaráis algún comentario al respecto. Sólo dos de ellos siguen perteneciendo al Turno de Mayores, el nº 1 actual, Don Francisco León Moreno y el nº 2 de los que aún somos, Don José Antonio Luque Serrano.




P.S. La página que hemos dedicado a los romanos de nuestra Hermandad ya la tenéis casi hecha, aunque aún no completamente terminada. En cuanto haya tiempo procederemos a configurar su aspecto definitivo. Otra cosa: el personal que, voluntariamente, se ha ofrecido a realizar algunas tareas para las nuevas páginas ya está tardando. Aunque no estamos tan mal, al loro, como dicen los de la esquinita, no vayamos a tener que pegar algunos tirones en las patillas mientras se oye aquello de "tipejillo indecenteeeee, la tareaaaaaa". Saludos.

lunes, 18 de julio de 2011

Fotos para recordar II











Como lo mío son las ciencias, las letras las dejo para los ilustrados, os dejo unas fotos del pasado, pero ya con el avance del color de las nuevas tecnologías.

jueves, 7 de julio de 2011

Trozos del pasado

Tengo tanto material que no sé ni por donde empezar. Y todo ello de una sola carpeta. Deseando estoy que nuestro Albacea tenga tiempo y hurgue en otras que afirma poseer. Es lo que tiene ser un maniático del "espíritu de recogimiento", una de las máximas más famosas de nuestra querida Cofradía y Hermandad de todos los tiempos.

Así que, ante la duda, he decidido empezar, no por la más menuda como dice el refrán, sino por lo más antiguo. Comencemos pues con dos patentes de mediados del S. XIX que, si no me equivoco, son la documentación más antigua que conservamos, ya que, como todos sabéis, la práctica totalidad de libros, enseres, imágenes, ajuares... de la Cofradía fueron pasto de las llamas en el infausto Julio de 1936. A muchos, los que hayáis visto el libro de actas que se apertura con la reorganización de la Hermandad tras la Guerra Civil en la década de los cuarenta del pasado siglo, os sonará la primera de ellas, ya que está pegada en su pasta. Es la que se extiende a favor de un aspirante finalmente admitido, aunque no se especifica en condición de qué -hermano de turno, de luz, de paso... -

La otra, la que se expide para Estrella de Nuestro Padre Jesús Preso por fallecimiento del anterior titular del puesto-con desliz ortográfico incluído-, hace referencia a unos antiguos faroles que con la forma indicada acompañaban nuestra anterior Bendita Imagen. Según parece, el gran Pepe Portillo -al que dedicaremos una entrada dentro de poco-, Albacea Mayor durante muchos años, porfió durante largo tiempo con los descendientes del nombrado en la patente para que devolvieran a la Hermandad los dichosos faroles, argumentando los citados, unas veces que se habían roto, otras que se habían extraviado; las más, simplemente, que no los tenían. Según parece, el General Portillo- así llamado cariñosamente por sus contemporáneos y sufridos hermanos cofrades- nunca llegó a creerlos, terminando con impotencia por no insistir más en el asunto. En fin, aquí os las dejo. Leedlas, analizadlas, disfrutadlas. Son "reliquias" de nuestra Hermandad.



En cuanto a la serie de documentos que a continuación se publican, como estáis viendo, son unos simples trozos de papel -un saluda de la Hermandad escrito por detrás, unas recetas de Don Joaquín el médico- en los que se reseñan tanto el menú para una Taleguilla como el precio de todos y cada uno de los caldos y viandas que en ella fueron degustados, así como la división final del importe que a escote debían satisfacer los asistentes -costumbre que ha llegado hasta nuestros días-. Cuentan las crónicas que esta taleguilla se celebró en la huerta de Don Andrés J. Criado a principios de la década de los setenta del S. XX. A ella acudieron, como se puede comprobar, once paganos y algunos muchachos que por su escasa edad no lo hicieron- pagar, se entiende-. Su importancia radica en que este perol supone el despertar del largo letargo en el que la Hermandad llevaba sumida desde hacía casi dos décadas. Cuentan que en esta comida se nombraría una Junta de Gobierno encabezada por José Portillo Merino como Albacea, José Gómez Millán como tesorero y para el puesto de secretario se comprometió a un inquieto joven de quince años que atiende al nombre de José Carlos Navajas Fuentes. Junto a otros- no muchos-, pusieron en marcha el primer gran proyecto que marcaría el inicio de la expansión de nuestra Hermandad. Éste no es otro que la construción de un nuevo paso para nuestra Titular, la Vera Cruz y que se estrenaría poco después de aquellas fechas, en 1974. Pero esto ya es otra historia. Tiempo habrá de contarla.



Por hoy poco más. Quedan bastantes más documentos y fotografías. Ahora que he conseguido que mi compi michelna me las ponga en un formato desde el que se puedan colgar, ya iremos dándolas a conocer. Como dije el otro día, cuánto disfrute con tan poco. Un saludo.

lunes, 4 de julio de 2011

¡Que voluntad nunca os falte!

Bendito sea el poder de Dios. Hace poco más de dos meses el desprecio, la arrogancia, el tufillo- más bien, insoportable hedor- a rancio, la soberbia y la inmodestia tantas veces habituales. Unos por acción, pero otros, ojo, por omisión. Todos, por supuesto, igual de culpables. El sábado, cuando me lo enseñaron, no daba crédito a lo que leía. Un panegírico dulce, tierno, complaciente, agradecido, el que merece quien trabaja de forma callada, sin alardes, sin triunfalismos, sin excesos. No sabéis cuánto me alegro de tantas caídas de caballo y de sus consecuencias posteriores, como "Saulos" de Tarso. ¡¡ Ole!!

A lo nuestro. Esta mañana, al abrir mi correo electrónico he encontrado una misiva de nuestro Albacea Mayor en la que me envía algunas fotos que le pedí hace días. Junto a ellas ha añadido una serie de documentos que él mismo denomina como curiosos. En verdad os digo que lo son. Ya los iremos publicando, cual fieles heraldos que somos. Así conseguiremos varios fines. Mantendremos vivo este blog como magnífica herramienta de comunicación y entretenimiento, y -aunque a los que se les ha quedado pequeño el entorno puede que no les guste- daremos a conocer la longeva intrahistoria de nuestra querida Cofradía y Hermandad, con mayúsculas, único elemento atemporal e intangible capaz de sobrevivir a los más variados avatares de la historia. Los demás, mal que nos pese, simples mortales, eslabones de la misma y voluntaria cadena, del concepto que hablábamos el otro día y que tanto parece que cuesta entender.

Pero vayamos a lo importante. Como sabéis, en el título de nuestra Institución no figura más "apellido" que el de Venerable. Ni Ilustre, ni Antigua, ni Sacramental, ni ningún otro de los muchos que adornan el extenso nombre por el que gustan ser reconocidas las más diversas corporaciones pasionistas o de gloria. Ahora bien, hace bien poco tuvimos la oportunidad de añadir uno más, el de Pontificia. Os cuento brevemente la historia. En el año de Nuestro Señor Jesucristo de 1992, uno de nuestros hermanos cofrades, Don Cristóbal Moreno Toledo, fue recibido en audiencia por Su Santidad Juan Pablo II, hoy como sabéis beatificado. La hermandad, a través de nuestro querido Cristóbal, tuvo a bien regalarle un escapulario de hermano del Turno de Mayores y una carpeta de las que este insigne pintor había realizado ese mismo año en pos de conseguir medios económicos con los que sufragar proyectos para nuestra Hermandad. Como una imagen vale más que mil palabras, el documento gráfico


Como veis, nuestro imponente pectoral -Mons. Asenjo dixit- como regalo para Su Santidad. La mejor de las invitaciones para que aceptara ser nuestro hermano cofrade, exento de pechas por supuesto -en contra de la voluntad del tesorero, pero exento- y sin pedir casi nada a cambio, ¡bah, alguna que otra minucia!, como si fuera una coincidencia. No os puedo ni describir el orgullo y la emoción que nos embargaba cada vez que veíamos por televisión al que ya considerábamos un crucero más. ¡¡Cuánta felicidad!! Pero a los pocos meses...


… El capotazo fue de los que hacen época. Con lo bien que combinan el amarillo y el blanco con nuestro verde Vera Cruz. La bandera tan bonita que hubiéramos hecho y el pedazo de Título que con humildad franciscana ostentaríamos: Pontificia y Venerable Cofradía y Hermandad de la Santa Vera Cruz. ¡¡ Qué bonito!! Al menos, nos queda el consuelo de saber que en algún almacén del Estado Vaticano queda nuestra pica en Flandes. La socorrida carpeta a saber. En fin, que como todo no se puede lograr, otra vez será. Saludos.